
Confucio, como todos los hombres buenos, debió de acabar fatal. Sin amigos. Yo creo que al final acabas hasta la polla de todo el mundo de todas formas. Es casi mejor exterminarlos que quedarte con el come-come.
puedes olvidarte de todo aquí (un rato)


Érase una vez un alemán llamado Sven. A la edad de 24 años, a Sven le ocurrió algo tan doloroso como surrealista: le comió la lengua un gato. Nunca pudo volver a hablar. Cuando volvió al trabajo después del accidente, su jefe, al ver que Sven no articulaba palabra, le dijo: “¿Qué te ocurre?, ¿Te ha comido la lengua un gato?”. Sven, que no daba crédito a que su jefe hubiera adivinado un incidente tan inusual, sufrió un infarto.
Una monja come salmón marinado chileno en malas condiciones y vomita encima de la madre superiora. La monjita víctima del virus chileno llamado “galtelousis impregna tuus” (que en latín quiere decir : “hay que joderse”), se percata de que tiene doce extremidades más.
En Jabugo, un cerdo es expulsado porque una de sus patas, en vez de ser negra, es azul cobalto. El cerdo decide peregrinar al desierto del Gobi y el sol calienta tanto su cabeza que los ojos le salen disparados de la cabeza.